martes, 23 de abril de 2013

Carta a un "extraño"

Querido extraño: Tal vez ya no me recuerdes, es más, quizás no tengas ni la menor idea de quién soy, pero, aunque desconozcas mi misteriosa identidad, tengo muchas cosas que decirte . . . . y que a lo mejor te cueste trabajo recordar . . . . Alguna vez, en un tiempo no muy pasado, yo fui tu mejor amiga; aquella que te escuchaba y te ayudaba en todo lo que podía, todos tus amigos decían que estabas enamorado de ella, y tú siempre lo negaste, aunque por dentro estuvieses muriendo. Tu mejor amiga siempre te apoyó, se reía de todo lo que decías y la mayoría de las veces peleabas con ella sólo por diversión, ella se enojaba mucho, pero también le parecía divertido pelear, en fin, tú y ella tenían una amistad que no muchos tienen. Cuando tu mejor amiga se enamoró de uno de tus amigos, tú hiciste todo lo posible para que ella se diera cuenta de cómo era él, que no era buena persona, y que le iba a doler demasiado cuando lo conociera tal y como es, ella; en su necedad, no te hizo caso y en consecuencia de tus palabras ignoradas, ella sufrió mucho, no quería escuchar un "te lo dije" o "eso te pasa por no escucharme", al cabo de un tiempo, tu amiga, con tu ayuda incondicional y consejos, logró superarlo. Todo marchaba bien, y, conforme fueron pasando los meses, tú eras más cercano y atento con ella, se ayudaban en todo, eran inseparables, se peleaban por tonterías y de vez en vez, se decían palabras "raras" en una amistad, palabras que sólo se dicen aquellas personas que se aman. Y cuando menos lo esperaste; alguien se enamoró de ti, y temía a decírtelo por miedo; ¿¿sabes quién era?? exacto; era tu mejor amiga, al principio te sentiste mal, pero después lo fuiste asimilando, y le dijiste que no la querías lastimar y que si todo volviera a ser como antes, sería más fácil para ambos, le dejaste muy en claro que olvidara aquello que sentía por ti. A ella no le importó tanto, lo único que quería era poder estar contigo y demostrarte cuánto le importabas; sin embargo, todo seguía normal, seguían siendo mejores amigos, hasta que al cabo de unos meses, ya nada era como antes, peleaban por cosas sin importancia y ella terminaba siendo la mala del cuento, y tú, la víctima, cuando tú también cometías ese error de no hablar las cosas tal y como son. Por fin; cuando salieron de la escuela y pasaron a otro nivel; ella pensó que seguiría viéndote, que seguirían siendo los mejores amigos y que nada entre tú y ella cambiaría: resultó ser todo lo contrario; tú te fuiste alejando, ella no supo nada más de ti, intentó buscarte, llamarte aunque no le contestabas hasta después de una o dos semanas; hasta que un día se armó de valor y fue a buscarte, para que al menos le dijeras esa verdad que ella nunca supo: si alguna vez sentiste algo por ella o no; y esa última vez no le dijiste nada, le prestaste más atención a tu teléfono celular que a ella y no diste mucho de qué hablar; la verdad, tú no te has dado cuenta, pero perdiste a tu mejor amiga, y cometiste un gran error, ella nunca intentó lastimarte, solo quiso lo mejor para ti, y tú no lo supiste valorar . . . . tal vez cuando reacciones, será demasiado tarde, ya nada podrás hacer nada al respecto, y al final de cuentas, ella se habrá ido, será feliz con alguien más, o tal vez no, ella quizás nunca pueda olvidarte, y aunque por más que le duela, para ella, seguirás siendo un extraño que conoce perfectamente bien, aunque, nunca pueda entregarle ese escrito llamado: "carta a un extraño".

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