sábado, 11 de mayo de 2013
Una sola llamada
Una sola llamada, bastó para recordar todo lo que vivimos juntos, para volver a oír esa voz que llevaba tanto tiempo sin oír.
Solo te dije "hola", ¿Cómo estás?; y quería decirte aún más, preguntarte cómo te ha ido y lo mucho que me haces falta, pero tal y como lo imaginé, estabas tan ocupado como siempre, que no tenía tiempo de sacar todos esos pensamientos que se quedaron olvidados, y que nunca dije por miedo al rechazo.
Aún recuerdo cuando fue la última vez que me llamaste, que fue hace como 10 meses, y desde ese entonces ya no he recibido llamadas tuyas; hasta parece como si te hubieras olvidado de mí; de un momento a otro, todo cambió, y no sé la razón, tal vez hice algo mal, o me precipité demasiado al decir las cosas tal y como son.
La verdad, ya no me importa tanto lo que vaya a pasar, ya era de esperarse, y no te volvería a llamar, porque no sé si en verdad tengas ganas de hablarme, o de escuchar una lista de cosas que no sabes, o por el contrario; reclamos que ni vienen al caso.
Aparte, ¿para qué llamarte? si sé que no tienes tiempo para hablar, y mi voz podría incomodarte, al igual que no quieres escuchar cosas sentimentalistas de alguien que se está muriendo por verte, no lo entenderás.
Mejor te dejo, a ver cómo hace efecto el tiempo sobre ti, quisiera que aprendieras a valorar, para que sepas que lo que hago, lo hago de buena manera y para que te sientas bien, para demostrarte lo mucho que me importas y cuánto significas para mí.
Y te diré algo: con tus cambios repentinos de actitud, tus creencias religiosas, tu ideología política y tus defectos y virtudes; así te quiero; y siempre lo haré, nos hablemos o no, y sabes porqué? porque tú, lograste hacerme feliz cuando nadie más notaba como me sentía; y te lo vuelvo a decir; te llamaría, para decirte todo de una vez por todas.
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